Es fundamental estar muy atentos a las necesidades del recién nacido. Los primeros días son de aprendizaje y de conocerse tanto para los padres como para el bebé y una de las primeras cosas que aprenderemos casi sin darnos cuenta es a interpretar su lenguaje tan peculiar y único.
Nuestro bebé debe sentirse seguro y para ello es necesario que estemos pendientes de él tanto si tiene hambre, frío o simplemente si tiene la necesidad de estar en compañía. El llanto es la única forma en que el bebé puede expresarse y debemos saber en cada ocasión que es lo que necesita, esto no es fácil.
Es muy común escuchar que es bueno dejar que los bebés lloren para que no agarren malos hábitos, pero esto no es cierto; lo ideal es que sienta la mayor tranquilidad posible y esto se logra satisfaciendo sus necesidades a la mayor brevedad posible.
También es necesario que durante los primeros días de vida el bebé esté constantemente cerca de su madre, por lo que no debería quedarse en manos de otro tutor, él sin dudas reconoce cuando sus padres se encuentran cerca y es esto lo que le ofrece tranquilidad y seguridad.
Si bien atender al bebé de inmediato no es nada fácil al comienzo, al pasar los días nos vamos acostumbrando, sobre todo a medida que entendemos su lenguaje y la forma en que se expresa.

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